- Movil: 670647043
- Tlf: 959 25 09 99
- Mail: info@grupo-idamar.com
Ola de calor: cómo mitigar su impacto en los cultivos
Las olas de calor ya forman parte del calendario agrícola en muchas zonas. Cuando las temperaturas se disparan durante varios días, los cultivos dejan de crecer al ritmo habitual, y por lo general, consumen mucha más agua y pueden sufrir daños que afectan tanto a la producción como a la calidad de la cosecha. Esperar a que llegue el episodio de calor para reaccionar suele traducirse en pérdidas difíciles de recuperar.
Es muy importante aplicar medidas preventivas, ya que permite reducir el impacto del estrés térmico y mantener el cultivo en mejores condiciones. El uso de sistemas de riego eficaces y la planificación agronómica son aspectos que al final van a marcar mucho la diferencia cuando el termómetro alcanza valores extremos.
Desde Grupo Idamar queremos darte algunas pautas para que puedas aplicar acciones que ayuden a mitigar sus efectos en tus campos.
¿Cómo afecta una ola de calor a los cultivos?
Las plantas cuentan con mecanismos naturales para soportar temperaturas elevadas, aunque, lógicamente, tienen un cierto límite. Si el calor intenso se prolonga durante bastante tiempo y coincide con una baja disponibilidad de agua, el cultivo entra en una situación de muchísimo estrés que ralentiza su desarrollo.
Uno de los primeros efectos aparece en la fotosíntesis. La planta reduce su actividad para disminuir la pérdida de agua y destina buena parte de su energía a sobrevivir. Como consecuencia, el crecimiento se ralentiza y disminuye la capacidad para producir frutos o grano.
En cultivos hortícolas pueden aparecer perfectamente quemaduras sobre hojas y frutos expuestos al sol. En frutales aumenta el riesgo de caída prematura del fruto, mientras que en cereales las altas temperaturas durante la floración reducen el rendimiento final.
La combinación de calor intenso y viento agrava todavía más la situación al incrementar la evapotranspiración y acelerar el secado del suelo.
Medidas para reducir el estrés térmico en las plantas por la ola de calor
Ciertamente las altas temperaturas ponen a prueba la capacidad de adaptación de cualquier cultivo. Aunque no es posible controlar el clima, sí existen prácticas agronómicas que ayudan a reducir el impacto del calor y favorecen la recuperación de las plantas. Veamos algunas de ellas.
Proteger el cultivo de la radiación solar
La radiación intensa incrementa la temperatura de hojas, frutos y tallos, lo que acelera la pérdida de agua y aumenta el riesgo de quemaduras. En cultivos especialmente sensibles, como los hortícolas o algunos frutales, las mallas de sombreo permiten reducir parte de la radiación incidente y crear un microclima más favorable.
Esta protección resulta sumamente útil durante los periodos de máxima insolación. Al disminuir la temperatura sobre la superficie de la planta, se reduce el estrés fisiológico y se favorece el mantenimiento de la actividad fotosintética. Conviene ajustar el porcentaje de sombreo al tipo de cultivo para evitar una reducción excesiva de la luz disponible.
Conservar la humedad del suelo
Tengamos en cuenta que el suelo actúa como la principal reserva de agua para el cultivo. Cuando permanece expuesto al sol durante varios días, la evaporación aumenta y las raíces disponen de menos humedad para afrontar el calor.
El acolchado con materiales orgánicos, como por ejemplo la paja o los restos de poda triturados, ayuda a mantener una temperatura más estable y reducir relativamente las pérdidas de agua. Esta práctica mejora las condiciones del suelo durante los episodios de calor extremo y favorece la actividad biológica, un aspecto que influye directamente en la capacidad del terreno para almacenar humedad.
Adaptar las labores agrícolas a las altas temperaturas
Durante una ola de calor conviene reducir aquellas actuaciones que puedan incrementar el estrés de las plantas. Si se hace una poda intensa o llevamos a cabo una fertilización con altas dosis de nitrógeno, se pueden generar nuevos brotes que presenten una mayor sensibilidad a las temperaturas extremas.
Planificar estas labores fuera de los periodos más calurosos permite que el cultivo concentre sus recursos en mantener su equilibrio fisiológico. Al mismo tiempo, el seguimiento periódico de la parcela facilita detectar los primeros síntomas de estrés térmico y ajustar el manejo antes de que los daños afecten al rendimiento de la cosecha.
El mantenimiento de los sistemas de riego, clave para evitar problemas en los cultivos
Mantener el sistema de riego en buen estado ayuda a que el agua se distribuya de forma uniforme por toda la parcela. Una electrobomba correctamente dimensionada, junto con el mantenimiento periódico de filtros, tuberías y goteros, favorece un caudal constante y mejora la eficiencia del riego cuando las temperaturas son especialmente elevadas.
Que una instalación haya funcionado correctamente durante el resto del año no garantiza que responda igual durante una ola de calor. En verano aumenta la demanda hídrica de los cultivos y cualquier pérdida de presión o avería puede traducirse en un riego insuficiente justo en el momento en que las plantas más lo necesitan.
Desde Grupo Idamar te invitamos a contactar con nosotros si necesitas suministros para optimizar y mejorar tus sistemas de riego para asegurarte de que tus cultivos reciben el agua necesaria, especialmente en estos complicados momentos para el campo.
Related Articles
Cómo elegir un programador de riego agrícola
¿Qué es el mulching en agricultura?
Buscar
Últimas noticias
¿Cómo cambia la pesca cuando termina el verano?
28 septiembre, 2026
Cómo elegir un programador de riego agrícola
21 septiembre, 2026
Trámites para el cambio de titularidad de una embarcación
26 agosto, 2026
Histórico
- septiembre 2026
- agosto 2026
- julio 2026
- junio 2026
- mayo 2026
- abril 2026
- marzo 2026
- febrero 2026
- enero 2026
- diciembre 2025
- noviembre 2025
- octubre 2025
- septiembre 2025
- agosto 2025
- julio 2025
- junio 2025
- mayo 2025
- abril 2025
- marzo 2025
- febrero 2025
- enero 2025
- diciembre 2024
- noviembre 2024
- octubre 2024
- septiembre 2024
- agosto 2024
- julio 2024
- junio 2024
- mayo 2024
- abril 2024
- marzo 2024
- febrero 2024
- enero 2024
- diciembre 2023
- noviembre 2023
- octubre 2023
- septiembre 2023
- agosto 2023
- julio 2023
- junio 2023
- mayo 2023
- abril 2023
- marzo 2023
- febrero 2023
- enero 2023
- diciembre 2022
- noviembre 2022
- octubre 2022
- septiembre 2022
- agosto 2022
- julio 2022
- junio 2022
- mayo 2022
- abril 2022
- marzo 2022
- febrero 2022
- enero 2022
- diciembre 2021
- enero 2020

